De los Derechos Humanos y el apoyo del Foro de
Sao Paulo
El ambiente político en el país se mueve como
una tempestad. La (in)estabilidad del gobierno, las elecciones del próximo año,
los paros de todo tipo y los diálogos de paz en la Habana son, entre algunos
otros, los temas más gruesos y candentes de la realidad nacional en el último
periodo. Un constante agite.
En torno a una de esas grandes problemáticas, este
19 de Agosto (hoy) se ha convocado por organizaciones agropecuarias y populares
un gran Paro Nacional[1],
que en términos generales exige una política agraria estructural donde el
Estado y el Movimiento Agrario y Popular participen en su construcción. Y como
están de caldeados lo ánimos, ya se auguran fuertes tensiones.
Derechos Humanos y Paro Nacional
Cuatro elementos fundamentales del paro se
encuentran en el espectro de las Relaciones internacionales, la crisis agrícola
a partir de tratados de libre comercio e importaciones, la extranjerización de
la tierra, el problema de la política minera y el respeto a los Derechos
Humanos en el campo.
Me gustaría profundizar
sobre el último, ya que en el nombramiento del nuevo director de la Policía, el
honorable presidente Santos expresó: "Los que quieran protestar están en
su derecho y al mismo tiempo la orden que he dado a la Policía, a las Fuerzas
Militares, es que en la otra parte, en la violencia, en los bloqueos, ahí no
podemos ceder un milímetro"[1].
Gobernar es dificilísimo, y más en un país con
una histórica inestabilidad política, sin embargo, creo que es aun más preocupante
la actitud del presidente, dado que los manifestantes superarán los cientos de
miles y mantenerlos a todos sobre los andenes, sinceramente, es imposible. Así
que lo que se viene es represión dura y pura.
Con las palabras del presidente, continuamos en
el permanente e inquietante Estado de excepción y emergencia que tanto ha
deleitado al gobierno colombiano. El debate por la defensa de los derechos
civiles y la legitimidad del Estado está a la orden del día, y más cuando en el
paro del Catatumbo y en el Choco los muertos se cuentan por decenas, no hay
responsables y no se realizan cambios estructurales. ¿Hasta dónde son
universales los derechos humanos? ¿Cuál es su fuente discursiva? ¿Cómo actuará
Sur América frente a esto?
Pese a lo anterior, lo más intrépido que se ha
hecho para solucionar la violación a los Derechos Humanos, es que el otro año
la permanencia de la oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en
Colombia sea anulada. ¿Esta es nuestra supuesta mayoría de edad, que tanto
argumentaban para haber sacado a la oficina?
El hecho de una protesta de estas magnitudes ya
es revelador, no son tres gatos haciendo bulla. Cuando miles de colombianos,
entre los que se cuentan caficultores, paperos, camioneros, mineros,
cacaoteros, arroceros, etc, se han puesto de acuerdo para movilizarse en todo
el territorio nacional porque están en la penumbra, uno se tiene que cuestionar
seriamente como se manejan los recursos y como está funcionando la
participación política en este país. ¿El problema es que se taponen las vías o
que se saque a los campesinos de la pobreza? ¿Acabar con los pobres o con la
pobreza?
¿A tapar el sol con un dedo Santos?
Que sobre cualquier otro valor, prime la paz y
la estabilidad que tanto anhelamos, pero es que esta paz que quiere el gobierno
es una verdadera moneda de cuero. Que se respeten los derechos humanos de los
campesinos que se movilizan y exista un acompañamiento humanitario de cara al
mundo o por lo menos de la región, esto con el ánimo de impedir más muertos a
causa de la represión estatal y las serias contradicciones sociales.
XIX encuentro del Foro de Sao Paulo
De
otro lado el paro ya cuenta con un respaldo internacional, el “Foro de Sao
Paulo”; un escenario de encuentro de organizaciones y partidos políticos de
izquierda, que en su última edición contó con la participación del presidente
de Bolivia Evo Morales, para discutir temas relacionados con la integración y
la unidad de Sur América. Este espacio es algo así como un escenario de orientación intelectual de la izquierda
regional.
En la declaración final del XIX encuentro (31
julio-4 agosto)[1] se
expresó principalmente la necesidad de profundizar los cambios a favor de la
sociedad y continuar con la integración regional. Allí se evidencian, con las
opiniones respetables que cada quien tenga, algunos aspectos sobre lo que
debate hoy la izquierda en Latinoamérica, sin embargo aquí solamente tomaré los
elementos concernientes o vinculados directamente al Paro agrario.
Estas posiciones son situadas en un marco de
transición estructural en el continente, una transición económica (crisis
sistémica y búsqueda de alternativas) y política (regímenes de izquierda en
gobiernos latinoamericanos y acciones de la derecha continental). Una tesis
principal es profundizar las movilizaciones para la realización de cambios en
los países del Sur, elemento que no dista de lo que ha venido sucediendo en
Colombia y que con el Paro dispuesto para el 19 de este mes, se ratificaría
plenamente. Así mismo, la idea de integración, que atraviesa por la
independencia y la multipolaridad, se concatenan con la afirmación de que a
pesar de que Estados Unidos haya perdido poder en el escenario internacional,
su interés por retomarlo lo puede llevar a actuar de forma agresiva.
Adicionalmente vuelven los permanentes temas
que recorren la unidad latinoamericana, el rechazo del bloqueo a Cuba, a los
golpes de Estado a gobiernos legítimos (Honduras y Paraguay), a las intenciones
y acciones coloniales sobre territorios y gobernantes sur americanos, a
tratados de libre comercio y acciones económicas de corte neoliberal (esos
mismos tratados y acciones por las que hoy están movilizándose en las calles el
campo de nuestros país) y el apoyo a los diálogos de paz en Colombia junto a la
necesidad de incluir allí a mas fuerzas beligerantes.
En conclusión el foro sitúa el punto dialectico
para Sur América, por un lado en la defensa de la integración regional y los
avances de cambio, y por otro, los ataques de la derecha continental y el
imperialismo. Ahí, dice el foro, se definirá el actual ciclo político
Lo importante de esta declaración es que la
izquierda latinoamericana o por lo menos la que se reúne en el Foro, le apuesta
a ganarle a pulso las reivindicaciones sociales a los gobiernos cualquiera sea
su color y de allí que el paro se convierta en una apuesta por medirle el
aceite al gobierno y desarrollar en las fuerzas y movimientos agrarios y
populares la capacidad para entablar una seria discusión que desborda lo que se
dialogó en la Habana referente a la producción de la tierra. Otro punto de
tensión para Santos; uno de los más difíciles.
Finalmente y pese a las amenazas del gobierno,
la tarea será titánica y requerirá de una verdadera unidad popular y nacional
entorno a las reivindicaciones sociales, por eso, al igual que muchos otros
colombianos, también respaldo el paro.
Centro de
Estudios de Relaciones Internacionales
Felipe Ríos
[1] “Declaración final XIX encuentro del Foro de São Paulo: Profundizar
los cambios y acelerar la integración regional”. Tomado de
[1] El Espectador
“Santos dice que será “implacable” con manifestantes que bloqueen carreteras”.
Tomado de http://www.elespectador.com/noticias/politica/santos-dice-sera-implacable-manifestantes-bloqueen-carr-articulo-440718
[1] “Pliego Nacional de Peticiones Agropecuarias y Populares: Paro
Nacional Agrario y Popular ‐ 19 de agosto de 2013”. Tomado de http://www.marchapatriotica.org/noticias-2/1754-pliego-nacional-de-peticiones-agropecuarias-y-populares
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