¿QUE HA PASADO CON LA INTEGRACION
LATINOAMERICANA?
La
importancia de la integración económica latinoamericana es una meta inmediata
poco ambiciosa, pero a la vez audaz. Es una meta u objetivo limitado pero que
requiere una coordinación de esfuerzos para producir un fuerte impacto en el desarrollo
económico.
Por: Diana Carolina Niño
Neira
La
integración económica limitada puede deducir una política que, dentro del marco
general de desarrollo económico, logre una localización óptima de algunas
actividades económicas importantes, especialmente las de carácter industrial y
de transformación de productos agropecuarios y minerales, con vistas a
establecer unidades de producción del tamaño adecuado para aprovechar las
materias primas de la región y poder abastecer los mercados centroamericanos en
su conjunto a costos de producción lo más bajo posibles. Esto quiere decir que
será posible establecer industrias nuevas que jamás serían viables si sólo contaran
con el mercado nacional. [1]
Es
importante resaltar que la integración proyecta la política de integración, en
donde esencialmente se enfoca hacia el rediseño de la estructura de producción
de las economías que han acordado en integrarse. Reestructuración que depende
dos espacios o escenarios:
La
primera es una localización óptima de las actividades productivas; la segunda,
el establecimiento de actividades de carácter industrial y de transformación de
productos agropecuarios y minerales. En otros términos, la política de
integración limitada o inicial se proyecta, ante todo, como el intento de
lograr una zona de producción eficiente, diversificada y de alto valor
agregado. Sólo ulteriormente, y como complemento de esta política de
integración-producción, se prepara la política de liberación comercial.
Se
debe observar también que la realización del segundo espacio de la política de
integración - producción, la implantación de actividades productivas de mayor
valor agregado, la cual tendría un golpe "meta-zonal", en el sentido
que afectaría la forma de inclusión de la zona de integración en la economía
mundial. Las economías integradas dejarían de ser exclusivamente exportadoras
de productos primarios para abrirse paso en el comercio mundial de productos
semi- y elaborados.
Por
el contrario, la historia de la integración latinoamericana inicio en la creación del Mercado Común
Centroamericano, de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC),
del Grupo Andino, de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), etc.
parece haberse desarrollado brindándole prioridad o girando exclusivamente
sobre lo que en 1951 se solicitaba como un aspecto complementario de la
política de integración producción.
la
política de liberación comercial "intrazonal". Dio origen al descuido
y la imposibilidad de elaborar una política de rediseño de la estructura de
producción ha sido una de las causas esenciales de los pobres resultados de la
integración latinoamericana, aún en el campo netamente comercial, han pasado 37
años desde los primeros intentos oficiales. Lo que sigue, es intentar sustentar
esta hipótesis o conclusión mediante algunos aspectos basados en la experiencia
exclusiva del Grupo Andino.
Las
distintas corrientes de la literatura relacionadas con la problemática del
subdesarrollo han querido señalar la relevancia de los límites externos para el
caso de las economías en desarrollo. Por lo tanto, si en general, el
crecimiento en una economía abierta solicita de un continuo esfuerzo para
minimizar los límites externos, en el caso de las economías en desarrollo este
esfuerzo adquiere el carácter de una situación necesaria para el crecimiento.
Uno
de los requerimientos del orden económico internacional que prevalece es el que
cada economía debe lograr a mediano y largo plazo un cierto equilibrio de su balanza de
pagos, obtener este equilibrio depende
de los movimientos de capital que pueden suponer como relativamente regulares.
En estos escenarios, la restricción externa que pesa sobre cada una de las
economías se traduce por la necesidad de obtener un saldo corriente compatible
con los movimientos regulares de capital.
Podemos
concluir, que las economías del grupo andino han conservado una estructura de
especialización internacional bastante homogénea y concentrada en productos
primarios, en particular energéticos, lo cual, por una parte crea las bases
para originar una relación comercial extra regional de complementariedad intersectorial,
y por otro lado, se encamina a enfrentar competitivamente a las economías
hermanas andinas entre sí. Son estos elementos los que de manera fundamental
explican la marginalidad del comercio intrarregional y sus características en
cuanto a constitución por tipos de productos. En otros términos, podría decirse
que este proyecto de integración ha enfrentado desde sus inicios una limitación
de orden estructural que lejos de eliminarse con el tiempo, se ha visto
empeorada por el proceso de polarización energética de la especialización
primaria.
Adicionalmente,
al ser más importante las relaciones comerciales extra regionales cuyo grueso
se realiza con los países industrializados, la prohibición externa que enfrenta
toda economía, es en este caso, establecida por el desempeño comercial de los
socios andinos con respecto al foco industrial de la economía mundial. Por esto,
en la medida en que este desempeño internacional no logró ser sostenidamente
exitoso, se adicionó a la restricción estructural mencionando la agravación de
otra de tipo operacional externa, produciéndose así el resultado conocido de la
crisis del proceso de integración comercial' de la CAN.
No
resultaría extraño que los países miembros del Acuerdo de Cartagena hayan
adoptado recientemente la Decisión 217 o Protocolo Modificatorio del Acuerdo
original, el cual se determina por las siguientes tres directrices:
i)
La
prórroga de los plazos inicialmente pactados para la ejecución de las medidas
tendientes al logro del establecimiento de un mercado ampliado. Estas prórrogas
posponen por lo general, la solución de los problemas para la próxima década,
ii)
La
derogación de todas aquellas cláusulas que implicaban compromisos que no se han
cumplido, casi todos vitales para hacer viable una unión aduanera entre países
con las características del grupo andino (como los Programas Sectoriales de
Desarrollo Industrial).
iii)
La
apertura al bilateralismo. En otros términos, ante la imposibilidad de lograr
una zona de producción andina eficiente, diversificada y de alto valor
agregado, se ha optado por renunciar explícitamente al objetivo de poner en
marcha una política de producción para la integración y se ha decidido
continuar concentrando los esfuerzos en la política de liberación comercial,
pero ahora reducida al ámbito bilateral.
Es
así como se fue logrando la integración de los pueblos con la que soñaban
Chávez y Fidel, se hizo realidad. Una muestra son los acuerdos de cooperación
económico y energético, entre los logrados por el mandatario venezolano con los
líderes de América Latina y el mundo.
Así mismo, el fallecido presidente Hugo Chávez
nos hacía recordar cuando el Libertador Simón Bolívar, empezó a forjar el
proceso revolucionario en el orden económico y social en América Latina y el
Caribe.
"Cuando Bolívar, visionario, unificador,
político de gran talla, estadista de grandes dimensiones, pensador, soldado
libertario y gran capitán de nuestra historia, concibe el proceso de la
revolución, se fue al sur a libertar Nueva Granada, Ecuador, el Perú y crear a
Bolivia. Pero Bolívar nunca perdió la vista del Caribe. Esos procesos nacieron
con la misma carga de integración que hoy traemos en nuestros genes y en
nuestro esfuerzo".[4]
También
debemos resaltar el bonito gesto que tuvo el fallecido mandatario con el País
de Haití de firmar un acuerdo marco en el cual decía y nos daba un ejemplo de
que “Debemos ayudar más a Haití, inventando, creando, haciendo”, Chávez recalco
que uno de los puntos tratado en este Convenio es la búsqueda de recursos,
financiamiento y tecnología para afrontar y luchar la pobreza extrema que vive
el país antillano. Porqué este País fue el primero en adquirir su
independencia, dando ejemplo a las demás naciones para que siguieran su camino
y le brindó apoyo a Simón Bolívar para que lograra la independencia del
continente suramericano.
Es
aquí donde las potencias mundiales y sobre todo Estados Unidos deberían
aprender más de ésta experiencia o buen gesto con los presidentes
latinoamericanos, y no continuar con ese orgullo anacrónico de querer ser un
“imperialista” sometedor en el mundo. Si en vez de respaldar, dictaduras
asesinas, en continente Sudamericano,
como en el pasado y fomentar guerras innecesarias en los países árabes; se
hubiera dedicado a aportar su tecnología e industrialización a aquellas
naciones en emergencia. Este debilitado globo terráqueo fuera diferente. Pero
su esquizofrénico afán de querer dominar el planeta y dictar las pautas más
beneficiosas para ella, harán que de un momento a otro se ahogue en su propia
repugnancia.
BIBLIOGRAFIA
[1] CEPAL
(1952), "Alcance y requisitos de una política de integración y
reciprocidad económicas", en Lizano, E. (ed.).
[3] Cf. Las teorías del deterioro de los
términos de intercambio, del intercambio desigual, de la dependencia, los
modelos de dos brechas (la restricción de divisas), etc.
[4] recuperado
página web http://www.rnv.gov.ve/
Recuperado
pagina web www.comunidadandina.org
*DIANA CAROLINA NIÑO NEIRA. Estudiante de Relaciones Economicas internacionales. Miembro del Semillero Kawsay.

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